Fe y devoción hacia la Virgen de la Piedad en Narvarte

Cada año, un sábado antes de la Semana Mayor, habitantes del antiguo pueblo de la Piedad, que se encontraba en las cercanías de los terrenos de la Hacienda de Narvarte, en los límites con el Río de la Piedad; regresan a visitar a su patrona,  la Virgen de la Piedad.

Culto a la Virgen de la Piedad
Profesan su fe a la “milagrosa” Virgen de la Piedad, en Narvarte

El Pueblo y el Río de la Piedad, deben su nombre al convento franciscano levantado a finales del siglo XVII, el cual fue demolido y, en su lugar, se construyó la Parroquia de Nuestra Señora de la Piedad, mismo que se concluyó en el año de 1957.

A mitad del siglo XX, al fraccionarse la ciudad, algunos habitantes del Pueblo de la Piedad, aceptaron mudarse a las colonias: Gabriel Ramos Millán, Tlacotal, Bramadero, Ampliación Gabriel Ramos Millan y San Francisco, en la delegación Iztacalco; pero año con año, ahora con hijos y nietos, caminan toda la noche, con la devoción de llegar, al filo de las seis de la mañana a ver a su patrona.

Caminan toda la noche para saludar a su patrona
Caminan toda la noche para saludar a su patrona

La Virgen de la Piedad es uno de los cuatro baluartes que resguardan a la Ciudad de México desde la época virreinal, en cada uno de sus rumbos: al norte por la Virgen de Guadalupe; al sur, la Piedad; al poniente, de los Remedios; y al oriente, de la Bala.

 La Parroquia de la Piedad es considerada como uno de los ejemplos más notables de la arquitectura religiosa de mediados del siglo XX. Con el tiempo, el trazo del pueblo se incorporó a las colonias fraccionadas, y fue nombrado como Piedad Narvarte.

La parroquia de la Piedad, claro ejemplo de la arquitectura moderna
La Parroquia de la Piedad, magno ejemplo de la arquitectura moderna

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